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Variación y norma linguistica a partir del concepto de lenguaje, lengua y habla

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«Lenguaje: “la facultad del hombre para comunicarse mediante sonidos orales articulados o escritos“; no debe usarse por lengua (sistema de signos orales o escritos y reglas de combinación y oposición entre ellos). Así, podremos hablar de “la lengua de un país“ y no “del lenguaje de un país“; o bien de “las lenguas que se hablan en España“. Así pues, lenguaje es una facultad; lengua, un sistema.»

[Gómez Torrego, Leonardo: El léxico en el español actual: Uso y norma. Madrid: Arco/Libros, 1995, p. 111]

lenguaje Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores (García Lorca)

«Lenguaje: 1. Facultad de expresarse mediante la articulación de sonidos, propia del hombre: El lenguaje humano. 2. Forma de expresión de algunos animales: El lenguaje de las abejas. 3. Cada una de las variedades o modalidades que puede presentar una lengua, particularmente por relación a la cultura de los hablantes, a la situación que se emplea, etc.: El lenguaje culto. El lenguaje coloquial. 4. Manera particular de expresarse: El lenguaje de las manos

[Aquilino Sánchez (dir.): Diccionario de uso. Gran diccionario de la lengua española. Madrid: SGEL, 1985]

lenguaje (Del prov. lenguatge)

1. Conjunto de sonidos articulados con que el hombre manifiesta lo que piensa o siente.

2. lengua (sistema de comunicación verbal).

3..Manera de expresarse. Lenguaje culto, grosero, sencillo, técnico, forense, vulgar.

4. Estilo y modo de hablar y escribir de cada persona en particular.

5. Uso del habla o facultad de hablar.

6. Conjunto de señales que dan a entender algo. El lenguaje de los ojos, el de las flores.

7. Conjunto de signos y reglas que permite la comunicación con un ordenador. [DRAE]

lengua

el latín es una lengua muerta

«Lengua: Para aludir a la capacidad de hablar del hombre en general se emplea el vocablo lenguaje. Para las modalidades particulares que puede adoptar una lengua, especialmente las estilísticas o técnicas, se emplea también lenguaje (lenguaje científico/periodístico, etc.), aunque también se usa la voz lengua. Idioma alterna con lengua cuando se alude a las lenguas nacionales modernas.»

[Aquilino Sánchez (dir.): Diccionario de uso. Gran diccionario de la lengua española. Madrid: SGEL, 1985]

lengua

1. Órgano muscular situado en la cavidad de la boca de los vertebrados y que sirve para gustación, para deglutir y para modular los sonidos que les son propios.

2. Sistema de comunicación verbal y casi siempre escrito, propio de una comunidad humana.

3. Sistema lingüístico cuyos hablantes reconocen modelos de buena expresión. La lengua de Cervantes es oficial en 21 naciones.

4. Sistema lingüístico considerado en su estructura.

5. Vocabulario y gramática propios y característicos de una época, de un escritor o de un grupo social. La lengua de Góngora. La lengua gauchesca. [DRAE]

idioma

1. Lengua de un pueblo o nación, o común a varios.

2. Modo particular de hablar de algunos o en algunas ocasiones. En idioma de la corte. En idioma de palacio.

habla

«Habla: 1. Facultad de hablar: Adquirir, perder, recobrar el habla. 2. Manera de hablar, peculiar de un individuo, región o grupo social: Habla muy bien el español, pero no entiende bien el habla de algunos pueblos de esta zona

[Aquilino Sánchez (dir.): Diccionario de uso. Gran diccionario de la lengua española. Madrid: SGEL, 1985]

«lengua | idioma | lenguaje | dialecto | habla

La lengua o lenguaje es el sistema lingüístico de una comunidad, formado por sonidos articulados; el habla es la facultad de articular palabras, también esta acepción la adopta el término lengua; el idioma es la lengua, perfectamente desarrollada, de un país o comunidad; el dialecto es la forma particular en que una lengua es hablada en un determinado lugar o medio social.»

[Albaigès, Josep M.: Diccionario de palabras afines – con explicación de su significado preciso. Madrid: Espasa-Calpe, 2001, p. 464]

Variación y Cambio Linguistico

La variación lingüística de una lengua consiste en la ocurrencia de diferentes formas alternativas, para expresar un mismo significado, en el dominio de una lengua. Es decir, diferentes hablantes de la lengua usan formas diferentes para el mismo contexto, o tienen diferentes pronunciaciones para la misma palabra, etc.

La variación lingüística

Cada uno de nosotros podemos entendernos con otras personas que hablen español. Pero no todas las personas que hablamos español lo hablamos de la misma forma. Así, somos capaces de percibir claramente que las personas de Castilla o del norte de la Península, por ejemplo, pronuncian de distinta manera que las que han nacido en Andalucía o en Canarias. Y es fácil observar también que un abogado o una economista emplean palabras que no utilizamos habitualmente. Ni siquiera una misma persona habla siempre igual: no nos expresamos de la misma manera cuando charlamos con nuestros amigos que cuando conversamos con un desconocido, con un profesor o con una doctora. Así pues, el español, como cualquier otro idioma, es una lengua que está sujeta a variación.

Las variaciones que afectan a una lengua son principalmente de tres tipos: variaciones espaciales o geográficas, variaciones sociales y variaciones estilísticas.

La variación geográfica. Dialectos y hablas

Llamamos isoglosa a la línea imaginaria que abarca en un mapa lingüístico el territorio en el que se da una determinada peculiaridad fonética, gramatical o ...

La geografía es, como hemos visto, uno de los factores de variación lingüística. Cuanto más extenso es el territorio en el que se habla una lengua, mayor es la probabilidad de que surjan diferencias en la forma de hablar en unas regiones o en otras. No se habla de la misma manera en Canarias que en México o en Madrid; ni siquiera se habla igual en Andalucía oriental que en Andalucía occidental. A cada uno de esos modos de hablar propios de una región es a lo que llamamos dialecto. El español que se habla en Canarias es, por tanto, un dialecto, como también son dialectos el español que se habla en México o el español que se habla en Madrid.

Un dialecto puede a su vez presentar variedades geográficas, propias de zonas más restringidas. Estas variedades se denominan hablas. La variedad lingüística que se habla en Granada, por ejemplo, es un habla perteneciente al andaluz oriental.

En sentido estricto, todos hablamos una determinada variante geográfica de la lengua, es decir, un dialecto con sus peculiaridades consiguientes. Pero, aunque hablemos dialectos distintos, todos los hablantes de una misma lengua nos entendemos porque compartimos una amplia base común. En cierto sentido, la lengua es la suma de un conjunto de dialectos.

El lenguaje natural proporciona al hablante la posibilidad de utilizar dos o más formas equivalentes o casi equivalentes para expresar una información o conseguir un objetivo comunicativo determinado.  Esta caracterización variable del lenguaje humano afecta a todos los niveles lingüísticos y a reglas que condicionan el comportamiento lingüístico y la interacción comunicativa.

El carácter teórico, generalista y multidisciplinar de la línea de investigación de variación lingüística permite incorporar cualquier lengua como objeto de estudio.

La teoría de la variación lingüística identifica

a.Una variación internamente motivada, que puede conducir al cambio lingüístico y que explicaría la variación y el cambio en lenguas relativamente aisladas y

b. Una variación externamente motivada que se fundamenta en la aceptación que las lenguas no están únicamente estructuradas por los universales de la cognición, la memoria y la lógica humanas, sino también por el uso que los hablantes hacen de ellas en la comunidad de habla propia.

La línea de investigación de la variación tiene como campos de trabajo:

(1) la variación semántica y pragmática en contexto,

(2) la variación en el discurso y la argumentación,

(3) la variación morfosintáctica y semántica verbal,

(4) la dialectología y variación fonológica, y

(5) la variación y el contacto de lenguas.

«Variación lingüística:

Lo que en realidad sucede en este caso es que, en el sistema de la lengua, no hay complementos directos e indirectos (que no son más que nociones tributarias de la estructura de la lengua latina y, en particular, de los tipos de interpretación gramatical que la tradición ha hecho de ella), sino, en esta ocasión, dos clases de pronombres, lo y le (con sus variantes respectivas), opuestos entre sí, no por una diferencia de caso o algo similar, como suele pensarse, sino por un contraste semántico que pertenece a la naturaleza propia de estas partículas complementarias: mientras que el primero afecta al aspecto interno del significado verbal, el segundo se sale de él, individualizándose. En el sistema, es decir, en la gramática, no hay más que eso: ‘complementación interna’ / ‘complementación externa’. En el uso, por el contrario, todo depende de como se vea “culturalmente” (es decir, de como “se acostumbre” a ver), la relación verbo-complemento, de manera que unos dirán “los prefiere”, aproximadamente como si dijeran “prefiere los amigos”, y otros, “les prefiere”, de una manera semejante – no igual – a lo que significaría con “prefiere a los amigos”, expresiones éstas de significado diferente (1) por tal razón, ya que lo, totalmente integrado en el ámbito semántico del verbo, “sugiere” una segunda complementación (como si se hubiese pensado “prefiere los amigos a los colegas), en tanto que le, que significa la complementación externa e individualizada, señala el término más lejano (2), o, si se prefiere, aleja la intuición del referente. Las diferencias de uso (de norma) nada tienen que ver con la gramática, aunque sólo se podrán explicar desde la gramática, ya que, cualquiera que sea el capricho “sociolingüístico” que prive, los hablantes habrán partido siempre del código básico: no hay, pues, variación en el ámbito de la lengua, sino en las maneras de ser y de sentir de los miembros de una comunidad lingüística dada. Debe, pues, de tenerse en cuenta que si no se parte del sistema, de la gramática en sentido estricto, no se podrá dar jamás una explicación satisfactoria de hechos de esta clase; es decir, una explicación que no confunda nuestros lo y nuestros le con los acusativos y dativos latinos o con los calcos que los representan en nuestros manuales de gramática, bajo nombre diversos y totalmente inútiles, ya que son los nombres de objetos que ni siquiera poseen existencia real.

Variación lingüística

«En “es bueno que has venido” no nos hallamos ante un ejemplo de “indicativo por subjuntivo”, como le gustaría afirmar a más de un sociolingüista, sino ante un indicativo que significa una opción semántica diferente de la del subjuntivo hayas venido. Sólo la ceguera de los que confunden interpretación semántica con significado puede llevar a semejante confusión. Una cosa es que alguien “entienda” lo mismo, o que “quiera decir” lo mismo, con “es bueno que has venido” y con “es bueno que hayas venido”, y, otra, que ambas signifiquen los mismo. “Querer decir” o “entender” son conceptos que se refieren a la performance, es decir, a las cosas o a las situaciones que son objeto de la comunicación lingüística; “significar”, por el contrario, sólo tiene que ver con las formas idiomáticas en que consiste esa comunicación. El hecho de que, a efectos prácticos, pueda “dar lo mismo” has venido que hayas venido no significa que estas formas sean sinónimas, sino que el hablante renuncia a hacer uso de las diferencias. Tropezamos una vez más con la cuestión de los sinónimos, que son infinitos cuando la referencia son las cosas significadas, y que parecen dejar de existir cuando la referencia son las unidades lingüísticas sensu stricto. Por eso, debe distinguirse cuidadosamente entre la sinonimia lingüística, o identidad de significados, que probablemente no existe, y la sinonimia “contextual” o identidad de referentes, que se corresponde siempre con lo que los hablantes “quieren decir” (no con lo que dicen), y que, por tanto, es infinita. EN el contraste “es bueno que has / hayas venido” no existe, ni puede existir, sinonimia lingüística, pero sí es naturalmente posible la sinonimia contextual. Y no existiría sinonimia lingüística, ni, por tanto, variación, mientras que has venido siga significando, como significa, algo diferente de hayas venido. La variación, que sin duda es un fenómeno lingüístico común, implica la igualación funcional de los términos en cuestión, como sucede, por ejemplo, con las diversas realizaciones de la vocal /e/ en español.»

Se llama cambio lingüístico al proceso de modificación y transformación que, en su evolución histórica, experimentan todas las lenguas en general, y las unidades lingüísticas de cada uno de sus niveles en particular. El cambio lingüístico se diferencia de la variación lingüística en que en el primero las modificaciones son diacrónicas y, por tanto, las estudia la lingüística histórica, mientras que las variaciones son sincrónicas y la analiza, entre otras disciplinas, la sociolingüística.

Dos factores que han intervenido desde siempre en el cambio lingüístico han sido los préstamos y la analogía, el primer es un ejemplo de causa externa y el segundo de causa interna.

Los cambios lingüísticos se agrupan por conveniencia en tres niveles: el cambio fonético, el cambio morfosintáctico y el cambio léxico-semántico.

Causas del cambio

En la lingüística del siglo XIX, el lenguaje se consideraba como un ser biológico con su nacimiento, desarrollo o evolución, y muerte. Cada fase del desarrollo está marcada por una serie de cambios lingüísticos.

En los últimos años del siglo XX, sin embargo, la sociolingüística ha introducido nuevas teorías, gracias a los trabajos de Labov, sus discípulos y seguidores, que han aportado modificaciones radicales a los postulados clásicos del cambio lingüístico propugnados por los neogramáticos. Para Labov es axiomático que el habla de todos los individuos es variable, esto es, manifiesta más de una forma. Esta variabilidad o variacionismo es observable también en las comunidades del habla a las que pertenecen los individuos. Con este variacionismo se está poniendo de relieve que existe una motivación social en los cambios lingüísticos, y la regularidad, más que como esencia de los cambios, es vista como consecuencia de los mismos. Últimamente se ha demostrado que la conjunción de algunas variables sociales, como el sexo y el nivel sociocultural, es un factor explicativo de la fuerza que impulsa el cambio lingüístico. Igualmente varios estudios han establecido, que aunque aparentemente el cambio lingüístico es progresivo, la variación intergeneracional suele ser más importante que la variabilidad individual, es decir, el habla de las generaciones jóvenes no corresponde exactamente a la de los adultos,[1] y ese efecto acumulado produce un cambio tras varias generaciones.

Así las cosas, siguiendo a Labov, el cambio lingüístico se origina casi siempre en un grupo intermedio de la clase social (la clase obrera alta o la clase media baja), y, dentro de estos grupos, los innovadores son personas importantes socialmente, con un alto índice de interacción dentro y fuera de la comunidad de habla, destacando el papel de las mujeres en esta función. Por tanto, la función de los grupos étnicos nuevos en el cambio lingüístico es inapreciable porque, al no estar integrados, no tienen los derechos y privilegios de los demás.

Cambio en diferentes niveles

Nivel fonético-fonológico

Artículo principal: Cambio fonético

En el nivel fonético-fonológico es un cambio influido básica por factores internos, relacionados con las propiedades articulatorias o facilidad de articulación como la asimilación fonética, la disimilación y otros fenómenos como la epéntesis o elisión de sonidos.

También se ha mencionado que las lenguas pueden cambiar por factores externos como la influencia del substrato lingüístico, que se da cuando hablantes de otra lengua adquieren la nueva lengua como lengua habitual de la comunicación llevando rasgos fonéticos de su antigua lengua. Aunque técnicamente eso sería la creación de una nueva variedad en lingüística histórica ese tipo de cambios se considera como uno de los posibles factores de diversificación, y por tanto "cambio" de una lengua. Una causa externa similar a la anterior sería la influencia del adstrato lingüístico. A veces la ocurrencia geoggráfica no ya de lenguas diferentes sino de dialectos de la misma lengua puede llevar a la presencia de una variabilidad fonética, que puede desencadenar cambios fonéticos y fonológicos considerables.[2]

Nivel morfosintáctico

En el cambio morfosintáctico y morfológico juega un papel muy importante la ambigüedad estructural y la gramaticalización. La ambigüedad permite la aparición de reanálisis morfémico.

Otro papel importante relacionado con minimización de la información superflua es la regulariación analógica por la cual los patrones morfológicos residuales o marginales son susbstituidos por otros patrones flexivos más extendidos o generalizados, eliminándose así formas arcaicas, irregulares o singulares, en favor de modelos de flexión más ampliamente usados. En este último fenómeno la frecuencia de uso desempeña un papel importante.

Nivel léxico-semántico

El cambio semántico se refiere a la especialización o reducción del significado de una palabra (por ejemplo en inglés deer originalmente designaba a cualquier animal salvaje como sus cognado latino fēra 'fiera') o la generalización o ampliación del significado de una palabra. Estos procesos de especialización y generalización tienen que ver con la metonimia y la metáfora.

Por el contrario el cambio léxico tiene que ver con la substitución de una forma léxica por otra para denominar a una misma realidad. Y también con el proceso de préstamo lingüístico que normalmente consiste en la incorporación de formas léxicas para designar conceptos nuevos, o para nombrar casos especializados de conceptos existentes (gran parte de los anglicismos recientes en español, son de este tipo).

 




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Comentarios Variación y norma linguistica a partir del concepto de lenguaje, lengua y habla

el lenguaje es universal para cada unas de las personas y hay muchas variaciones linguisticas y cambios
lismary lismary 07/05/2014 a las 16:32
El lenguaje es una forma de expresión universal de cada ser humano pero idioma hay muchos dialectos tan bien esto seria una variación lingüística ejemplo dentro de un país hay un idioma dentro del país existen estados o provincias cada uno de ello tiene un dialecto diferente al otro y muy pocas las veces parecidos.
Buenos días, el lenguaje y la comunicación tienen una gran importancia en los seres humanos, ya que desde que se formo el mundo nace para ser utilizado en las diferentes lenguas universales, ya sea mediante de señas, sonidos, claves, y un sin fin de herramientas que las personas requerimos para comunicarnos, relacionarnos y facilitarnos la convivencia y la armonía en la sociedad.

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